Empieza aquí
Qué te ayuda a resolver este artículo
Estirar una sesión de cocina resulta más satisfactorio cuando la segunda y la tercera comida cambian de formato, no solo de plato.
Cocinar por tandas ahorra dinero, pero también puede traer aburrimiento si cada comida sabe a una versión más pequeña de la anterior.
Una estrategia mejor es cocinar una base principal y luego enviarla a formatos distintos. Una olla de alubias se convierte en sopa, tacos y bowls. Un pollo asado acaba en cena, sándwiches y arroz salteado. La compra se estira sin desgastar la paciencia.
