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Qué te ayuda a resolver este artículo
El truco no está en comer lo mismo toda la semana. Está en comprar ingredientes que viajen por desayuno, comida y cena sin apenas desperdicio.
Una semana de compra muy ajustada funciona mejor cuando dejas de pensar en recetas aisladas y empiezas a pensar en solapamiento de ingredientes.
Arroz, pasta, huevos, legumbres, muslos de pollo, yogur, avena, cebollas, zanahorias, col, patatas, verduras congeladas y uno o dos acentos frescos pueden dar muchísimo de sí si el plan está coordinado.
