Empieza aquí
Qué te ayuda a resolver este artículo
La balda importa, pero el control de la humedad importa más. La mayoría de frutas y verduras se arruinan por exceso de agua, por sequedad o por estar atrapadas en el recipiente equivocado.
Comprar frutas y verduras hace sentir que ya hiciste la parte correcta. Conseguir que todo siga en buen estado antes de ablandarse, enmohecerse o desaparecer en el cajón es bastante más difícil.
No hace falta un sistema de conservación de laboratorio. Basta con unas cuantas reglas repetibles sobre humedad, ventilación y visibilidad. Cuando sabes qué necesita una toalla seca, qué va mejor en una bolsa transpirable y qué no debe quedar enterrado, la compra dura más con mucho menos esfuerzo.
